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Parte 2: La tirania medica.Editar

Seccion I: Se necesitan municiones.Editar

Refugio de los voluntarios. 07: 12 AMEditar

Ya habia amanecido ya cuando Nathaniel encontro a Edward y Erika besandose en la cima de una torres de francotirador. Los jovenese encontraban enlazados por un caluroso abrazo que, segun el militar, podria haber llevado a una situacion mas acalorada y que preferiria no descubrir. En el momento en que se percataron de la presencia del lider ambosepararon sus labios y se pusieron en pie de un salto, Edward tomo un rifle de francotirador y comenzo a vigilar el perimetro.

-Lo sentimos mucho. -Dijo Erika casi en un susurro.

-La verdad es que no me importa las relaciones que puedan haber entre mis hombres, tan solo espero que esto no baje vuestro desempeño como soldados.

-No se preocupe, eso jamas ocurrira. -Respondio Edward.- Ademas, en los momentos de crisis existen dosentimientos que la gente no debe olvidar.

-¿Y se puede saber cualeson esos? -Pregunto Nathaniel.

-El amor y la esperanza. -Contesto el joven, con una sonrisa.

-Muy bien, basta de cursilerias y vayamos directo a lo que nos atiende. Tengo un favor que pedirles, bueno, no un favor, sino que considerenlo una orden de su superior.

-Dispuestos para lo que se nos encomiende. -Contestaron ambos al unisono.

-Muy bien, les tengo una mision a ustedes dos y un miembro mas del grupo. -Los miro a los ojos.- Como ya sabran llevamos aqui un mes entero y no hemos tenido respuesta de los altos mandos, nuestro objetivo sigue de pie y no podremos retirarnos ni aunque nos de la gana. Lo peor de todo es que nos estamos quedando sin municiones, por lo cual os enviare a ustedes tres a una comisaria en donde se mantenia ocultas varias armas y municiones de alto calibre, debereis depositarlas todas en un coche patrulla y traerlas aqui para que suministrar a nuestros hombres. ¿Entendido?

-Por supuesto señor. -Gritaron a una sola voz.

-Muy bien, abajo de la torre les espera su compañero, el ya esta al tanto de la mision asi que partid cuanto antes.

Ambos comenzarona a bajar de la torre, pero entonces la voz de Nathaniel les detuvo.

-No seais ruidosos, y por favor procuren volver con vida.

Abajo les esperaba un joven moreno, de cabellos cortos y crespos. Con tan solo quince años el adolecente sabia manejar perfectamente un arma, segun habia contado antes del apocalipsis vivio en los barrios mas marginales de la isla, abandonado por ambos padres debio de unirse a una pandilla a muy temprana edad, aquellos a los que consideraba hermanos le habian enseñado a usar un arma a la perfeccion y a matar a sangre fria, sin sentir ningun remordimiento. Ahora casi todos los miembros de aquella pandilla se encontraban rondando las calles como unos mas dentro del gran ejercito de devoradores, de todosolo el y otros dos mas habian sobrevivido, al final el unico que se habia ofrecido como voluntario fue el, el resto prefirio escapar a otra ciudad. Al final, el, Aloisio Figueira, era el mas joven de entre los voluntarios.

Refugio de voluntarios. 10:32 AM

Alrededor de la gran mesa se reunian los tres miembros de la expedicion en busca de las armas ocultas. Erika miraba al joven meintras pensaba que el no podria sobrevivir, Edward trazaba en su mente un plan de accion para terminar su mision lo mas rapido posible, en tanto, Aloision revisaba la municion de su Glock 17L.

-¿Como actuaremos? -Pregunto Aloisio sin despegar la mirada de su arma.- Estoy dispuesto a avanzar mientras vacio mi cargador en un par de segundos, pero eso atraeria a mas devoradores.

-No, planeo que avanzemos de forma lenta y segura. Nos moveremos principalmente de noche para colarnos entre las sombras, durante el dia descansaremos en lugares cerrados con muy pocas entradas, intercalaremos turnos de vigilancia para que siempre uno de nosotros se mantenga alerta en caso de emergencia.

-Mientras tu lo digas se que estaremos bien. -Erika poso la mano sobre el hombro de su enamorado.

-Hare lo que se me ordene. -Dijo Aloisio.


Refugio de voluntarios. 11:45 AM.Editar

La gran mayoria de los residentes del longevo campamento se encontraban al inicio del puente, reunidos alli para despedir y desear buena suerte a aquellos tres que en pocos minutos se embarcarian en una peligrosa mision, de la cual podian no volver, pero en aquellos minutos nadie pensaba asi, todos los presentes tenian la esperanza de que volverian cargados con armas, despues de todo dos de tres eran parte del circulo intimo de Nathaniel y el otro un gran tirador con un ojo muy confiable, no les cabia duda de que todos ellos volverian sin ningun rasguño.

-Recuerden vuestra mision. -Les dijo Nathaniel acercandose.- En este mapa se encuentra marcada la comisaria, esta bastante lejos asi que muevanse con cuidado y cubranse las espaldas a cada momento.

-Estaremos bien, no os preocupeis si tardamos muchos dias, es mejor ir lento pero asegurarse de que todo esta saliendo de acuerdo.

-Te entiendo, tomate el tiempo que quieras. -Natheniel le dio un apreton de manos.

-Muy bien, nos marchamos ya.

Edward estaba estaba a medio camino de una vuelta cuando una firme y poderosa mano se dejo caer sobre su hombro, obligandole a volver a su posicion inicial.

-Puede que en la ciudad te encuentres con humanos.

-En Portley ya no quedan personas, todas fueron evacuadas aquel dia.

-No hay nada que nos asegure eso, despues de todo desde que estamos aqui es la primera vez que un grupo entrara a la isla.

-Llevas la razon, ¿que hago si me encuentro con supervivientes?

-Primero que nada asegurate de que no sean hostiles, podrian intentar cualquier cosa con tal de conseguir armas y defenderse.

-¿Y si son inofesinvos?

-Traiganlos aqui con ustedes, nunca han estado mal las manos de sobra. El mundo podria irse al carajo en cualquier momento y aqui tenemos todas las de sobrevivir, necesitamos cuanta gente podamos reunir.

-Estaremos alerta. ¿Podemos marcharnos?

-Que Dios guie tu camino.

El silencio se apodero del lugar mientras todos observaban como el grupo se iba alejando, nadie se movio de su lugar ni provoco ruido alguno hasta que los tres hubieron desaparecido de su vista, en ellos iban depositados los corazones de cada uno de los miembros de aquel campamento.


Al otro lado del puente. Entrada a Portley. 12:00 AM.Editar

-¿Que haceis aqui? -Les pregunto Akir mientras bajaba de la torre de francotirador.

-Hemos sido enviados al interior de la ciudad. -Contesto Aloisio, mirando a la ciudad por primera vez en meses.

-¿Es en serio? ¿Que hay dentro de este infierno que nosotros necesitemos?

Los otros cinco hombres que se encargaban de la vigilancia comenzaron a reunirse alrededor de ellos tras notar que habian llegado, quizas traian buenas noticias o podrian hacer el cambio de turnos. Pero al verles tan armados comenzaron a dudar.

-A pasado un tiempo Edward. -Dijo Bayani a modo de saludo. El hombre encendio un cigarillo.

-Si no te matan los devoradores te mataran esos cigarros. -Le contesto el otro con una sonrisa.

-Al menos seria una muerte mejor.

Desde otro lado aparecio un joven moreno, de cuerpo contorneado que dejaba ver su musculatura a travez de una delgada camisa. Se acerco con lentitud a Erika y sin que esta se diera cuenta la abrazo con sus poderosos brazos, obligandola a lanzar un gemido de asombro, pero de inmediato la dejo libre y esta le contesto con una fuerte bofetada que causo eco por todos lados.

-Tanto tiempo sin vernos y me saludas de esa manera preciosa, yo solo queria darte mia amor.

-Yo solo recibo amor de un solo hombre idiota. -Le respondia esta sonrojada.

-Con una cachetada tan sonora como esa de seguro atraes a los devoradores de toda la ciudad. -Bromeo Dieter, ante sus palabras todos comenzaron a reir, causando que Jose se pusiera rojo de la verguenza.

-En fin. -Dijo Akir una vez pararon las risas.- ¿Por que os envian al averno mismo?

-Las municiones comienzan a agotarse, era inevitable que en algun minuto de nuestra historia esto ocurriera y ya todos estabamos preparados para este dia. 

-Pero, ¿porque ustedes? Es muy peligroso alla adentro y con solo tres personas la tarea se vuelve aun mas dificil.

-¿Y crees que con un grupo mas grande seria mucho mas seguro? Necesitariamos mas espacio, el ruido se intensificaria, el riesgo aumentaria. Con tres estamos bien.

-Yo ire, no me importa que Nathaniel pueda reprenderme mas tarde, no puedo permitir que se adentren solos en un lugar como este. ¿Es que acaso nadie entiendo que el mundo conocido se a ido a la mierda? Si no hemos tenido comunicacion con el ejercito es porque alla afuera, mas alla de nuestro campamento, todo esta infectado.

-¿Como puedes estar tan seguro de algo tan horrible?

-¿Nunca has pensado en la posibilidad de que estas cosas hayan escapado a travez del mar? Despues de todo, no necestan aire para continuar con vida, debajo del mar seria lo mismo para ellos que en la tierra.

-Tu te quedas aqui. -La posibilidad de que aquellas palabras fueran ciertas le estremecieron, por lo cual habia peferido cambiar de tema.- Esperanos, volveremos montados en una patrulla de policia, asi que esperanos, -Miro a su grupo.- Vamonos.

Los tres comenzaron a caminar de inmediato, sin despedirse, sin mirar atras. Frente a ellos se alzaba una ciudad rebosante de horrores por escubrir, el corazon de cada uno comenzaba latir con fuerza.


Seccion II: La comisaria.Editar

Tienda de articulos deportivos "Team". 09:36 PM.Editar

Llevaban ya varias horas dentro de la ciudad, estar nuevamente en aquel lugar les traia a todos horribles recuerdos que preferian olvidar, pero que cada noche les acosaban en lo peor de sus pesadillas. La carga de acabar con una madre y una novia, perder a un novio en medio del caos y disparar a un amigo antes de que perdiera su humanidad. Cada uno poseia una terrible carga sobre su espalda, todas ella nacidas en aquellos momentos en donde el caos comenzaba a adueñarse de la ciudad, en situaciones donde solo existia la posibilidad de seguir adelante y defender la vida propia o quedarse atrapado en la situacion.

Y aunque ya habian pasado mas de siete horas desde que entraran en Portley su avanze a traves de la ciudad era practicamente nulo, tras un incidente se habian visto obligados a refugiarse dentro de una tienda deportiva luego de que fuesen rodeados por una gran cantidad de devoradores. Tras la cortina metalica aun podian escucharse el germir de esas criaturas acompañado de golpes en la proteccion de metal. aun no era seguro alla afuera, por lo que solo debian resignarse a esperar a aque los engendros comenzaran a dispersarse para poder continuar con su busqueda de municiones.

-¿Cuanto tiempo llevamos ya aqui dentro? -Pregunto Aloisio, su tono de voz demostraba impaciencia.

-No lo se, no he traido nada para comprobar la hora. -Contesto Edward.

-Solo nos queda esperar. Y mientras hacemos eso cojamos algunas cosas de este lugar, tenemos una gran variedad de objetos que pueden ayudarnos frente a nuestros ojos y no los aprovechamos. -Dijo Erika poniendose en pie.

-Hagan lo que quieran. -Dijo Aloisio mientras abria una puerta.

-¿Adonde vas? -Pregunto Edward.

-En busca de algo que pueda ser util.

El joven desaparecio tras la puerta acompañado solo del eco que producian sus pasos sobre lo que parecian ser los peldaños de una escalera. Por otro lado, Erika tenia razon, frente a ellos poseian una buena cantidad de cosas que podian ayudarles en su camino, despues de todo cada uno habia salido solo con pistolas en caso de algun enfrentamiento. Al ponerse de pie Edward se encontro con la seccion de golf, frente a el se alzaban una buena cantidad de palos que podian utilizarse como armas silenciosas. Tras rebuscar un poco encontro un bolso en donde guardo bastantes de estos para luego dejarlos apartados en un sitio donde pudiera recordar, con ellos podria eliminar una buena cantidad de devoradores sin producir ruido alguno, y entre mas palos se llevaba mejor para el, pues no sabia cuantos golpes podrian llegar a soportar antes de romperse.

Erika, en cambio, se habia interesado por una bate de baseball bastante ligero que planeaba utilizar de la misma manera que su amante, para aniquilar engendros sin ser escuchada por el resto de ellos. Tras buscar un rato ya tenian apartados varios objertos que podrian servirles, sin embargo habian preferido dejar de lado equipos que pudieran servir de defensa corporal, pues en caso de huida estos podrian volverles mas lentos.

De pronto escucharon unos apresurados pasos que venian en su direccion, Aloisio aparecio con rapidez a traves de la puerta que habia atravesado un tiempo atras, estaba algo agitado y la frente le sudaba, como si algo le estuviera manteniendo nervioso.

-Malas noticias. -Dijo el joven con brusquedad.

-¿Que ocurre? -Preguntaron los dos al mismo tiempo, entrando en estado de alerta.

-Estamos completamente rodeados por esas cosas.

-¿Como lo sabes?

-He podido llegar a la azotea, desde alli se puede ver bastante de lo que ocurre alrededor.

Una vez en la azotea de la tienda se encontraron con un paisaje devastador, en la parte delantera un gran numero de devoradores se reunia en aquel lugar sin motivo aparente, solo comenzaban a dirigirse hacia aquel lugar por voluntad propia, incluso notaron que desde varias direcciones otros de ellos comenzaban a acercarse atraidos por el alboroto que el resto producia. Ya no tenian forma de escapar, eran demasiados solo para ellos tres, salir y enfrentarlos era un suicidio, pero si se quedaban alli dentro moririan de inanicion.

-¿Que vamos a hacer? -Pregunto Erika con los ojos abiertos hasta mas no poder, tenia el miedo a flor de piel.

-Tengo una idea, pero si la llevamos a cabo no podran llevarse mucho de lo que hayan decidido apartar, los volveria muy pesados.

-Ya explica tu plan.

Alla abajo varios de los devoradores les habian visto y levantaban sus manos en un intento inutil de atraparlos, comenzaban a agruparse aun mas alrededor de la entrada de la tienda, ejerciendo presion sobre la cortina metalica, la cual resonaba cada vez que se podrucian golpes bruscos en ellas. El estruendo causado por el metal comenzaria a atraer a otros engendros de las cercanias, si no hacia algo pronto podrian despedirse de sus vidas.

-Tenemos poco tiempo. -Comento Erika en un susurro.

-Desde el edificio de aqui al lado comienza la zona residencial. -Explico el muchacho.- Podemos saltar al callejon que nos separa de el y desde alli correr hacia las escaleras de emergencia, que estan a este mismo lado.

-¿Y luego que? -Edward no comprendia de todo el plan del joven, una vez alla arriba estarian atrapados otra vez.

-Nos alejamos saltando de tejado en tejado, la distancia entre cada edificio no es tan grande y saltar no seria un problema, a menos que tengais miedo a las alturas.

-¿Estas loco? Podriamos caer, estos edificios tienen mas de quince pisos.

-Al menos es mejor que ser comido por estas cosas.

Un fuerte ruido metalico les interumpio, el gran estruendo causo un poderoso eco que se expandio a traves de todas las direcciones existentes. Al mirar hacia abajo vieron la cortina de metal en el suelo, con una gran cantidad de devoradores sobre ella, algunos pasaban a traves de sus compañeros caidos para entrar en la tienda buscando humanos con los cuales poder alimentarse. Cada uno de los tres sintio un frio que les recorria por completo, el miedo comenzaba a apoderarse de ellos.

-Ya no existe forma de llevarnos lo que habiamos apartado. -Dijo Edward, las palabras se le atoraban en la garganta.

-Esto es extraño, ¿como es posible que se hayan reunido solo por que si?

-Ya buscaremos respuestas, de momento tenemos que centrarnos en salir de este lugar.

-Pero...

-!No existe momento para dudar¡ -Grito Aloisio mientras se lanzaba desde la azotea.


Callejon junto a la tienda "Team". 09:49 PM.Editar

La caida fue algo dura, pero Aloisio pudo recuperarse de inmediato, de un solo impulso inicio su carrera en direccion a las escaleras de emergencia, estaban algo sueltas pero podrian resistir a los tres en su acenso hacia la azotea. Una vez sobre el primer tramo miro hacia atras para darse cuenta de que los otros dos aun se mantenian de pie sin saber como reaccionar a la situacion, les hizo un gesto con las manos para que se apresuraran, no habia querido gritar para no ocacionar demasiado ruido, pero era lgo en vano, al mirar en direccion a la parte delantera de la tienda Team vio que los devoradores ya les habian detectado y que ya se acercaban a ellos con su lento andar.

-!Apresuraos joder! -Grito el muchacho al ver que ninguno de los se movia.

-¿Que hacemos ahora? -Pregunto Edward. El resto del equipo le habia designado como lider, pero no se sentia digno de aquella tarea, perdia el norte en situaciones dificiles y esta era una de ellas.

-Debemos saltar.

Erika miro a su pareja a los ojos antes de saltar, al caer al suelo se obligo a rodar un par de metros para poder ablandar la caida, su ropa quedo bastante sucia y algo humeda producto de las lluvias de dias anteriores. Edward no lo penso mas y se lanzo de inmediato, al intenta caer de pie un fuerte dolor se le expandio de la planta del pie hasta la ingle, pero se decidio a no pensar en el malestar hasta mas tarde, no habia tiempo para quejarse, tenian solo aquella probabilidad de escapar y no podia desperdiciarla quejandose de un simple dolor.

Una vez sobre la escalera de emergencia comenzaron su ascenso en direccion a la azotea, iban bastante lento, pues sabian que ya no corrian peligro y necesitaban calmarse, despues de todo nada podria atacarles en aquel lugar, despues de tanto peligro al fin podia sentirse a salvo. Pero de pronto toda le estructura se estremecio en un fuerte temblor que los puso a todos en alerta, Erika se acerco al borde para intentar buscar el origen de tan brusco movimiento, alla abajo se encontro con algo que la hizo temblar por completo. Los devoradores se encontraban debajo de ellos moviendo las escaleras en un intento por arrancarlas, incluso algunos de ellos comenzaban a subir los peldaños sin siquiera caer, avanzando uno a uno sin ningun incoveniente.

-¿Como es posible que se hayan vuelto tan inteligentes? -Pregunto Erika mientras los otros se posicionaban a su lado para observar.

-Esto es imposible. -Comento Edward en un susurro.

Otro remezon sacudio la escalera, causando que las piezas que le mantenian unidas al edificio comenzaran a desprenderse de estos, el ruido fue tan notorio que desde alli lograron ver como otros devoradores comenzaban a acercarse atraidos desde la parte delantera de la tienda.

-Es mejor que llegemos arriba cuanto antes. -Dijo Aloisio mientras recomenzaba la subida, los otros comenzaron a seguirle de inmediato.


Azotea de algun edificio. 09:55 PM.Editar

Una vez arriba decidieron tomarse un pequeño tiempo para pensar en lo que habia ocurrido, era posible que aquellas criaturas hayan podido comenzar algun tipo de proceso de evolucion que les volviera mas inteligentes, la idea era aterradora, contener a toda una hora de devoradores evolucionados podria ser algo muy dificil incluso para todo el grupo que se encontraba a la entrada del puente. Un leve sonido metalico les llego desde la escalera, Aloisio comenzo a acercarse con lentitud hacia el lugar de donde provenian, al encontrar el causante de aquello su boca y sus ojos se abrieron de par en par, el joven comenzo a sudar notoriamente. Casi por instinto saco su arma y comenzo a disparar a los engendros que ya habian subido las escaleras hasta ellos, al mirar rumbo a la estructura pudo notar que esta estaba atestada, una gran cantidad de ellos se encontraban ascendiendo. La escalera comenzo a gemir debido al increible peso que estaba aguantando.

El muchacho comenzo a disparar directo a las cabezas de aquellas crituras, acabando siempre con las se encontraban mas cerca de llegar hasta ellos, pero eran intentos vanos, eran demasiados, las balas del cargador ya se habian agotado pero el continuaba jalando del gatillo como si a un projectil aun le faltara salir. Edward se acerco a el y lo aparto de aquel lugar.

-Es mejor irnos ya, debemos pasar de ellos idiota. -Le dijo el joven mientras remecia a su compañero.

-Lo siento, es solo que... tengo miedo. Ya no me siento capaz de continuar con esta mision.

-!No seas idiota! De no ser por ti aun estariamos atrapados en la azotea de la tienda. Es normal tener miedo, pero los compañeros estamos aqui para ayudarte a superarlo.

Cuatro devoradores se encontraban ya sobre la azotea, uno de ellos parecia sonreir. Mas de ellos no alcanzaron a llegar tan lejos, la escalera comenzo a resonar con fuerza y pocos segundos despues se separon del edificio para caer directo sobre el suelo. Por poco se habian salvado de que un gran numero de ellos se les acercaran, ahora solo debian pasar de estos cuatro y continuar con su rumbo.


Azotea de algun edificio. 10:04 PM.Editar

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